El síndrome del intestino irritable es un conjunto de síntomas como la distensión y dolor abdominal, alteraciones en el patrón intestinal como: estreñimiento y/o diarrea, como también intolerancia a la mayoría de los alimentos, además  de síntomas extradigestivos: migraña, dolores articulares y musculares, dermatitis, eccema, entre otros.  Cuando se ordena a un paciente la toma de una colonoscopia, si no se evidencian alteraciones, es una prueba que se reporta como normal en la mayoría de los casos.

No hay problema estructural, ni tumor ni causa obvia. El problema de raíz es la disfunción de su ecosistema intestinal, una “Disbiosis intestinal”. Este término hace referencia a la existencia de un desequilibrio cualitativo y cuantitativo de la microflora intestinal, a la perdida de la estructura de la pared intestinal y a una alteración e hiperestimulación del sistema inmune.

Existen alimentos que pueden irritar el intestino y el sistema digestivo, a esto se le conoce como “sensibilidades alimentarias”. No es una alergia real que pueda traer complicaciones, como la alergia al maní o la alergia a los mariscos, pero es una sensibilidad leve que una persona puede presentar ante un tipo de alimento determinado. Sin embargo, puede causar síntomas intensos los cuales suelen presentarse de forma frecuente.

Uno de los alimentos al que las personas reaccionan comúnmente es el gluten. Esa es la proteína que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno y la avena.

Los lácteos, son otro tipo de alimentos que pueden causar sensibilidades alimentarias. Esto puede ser causado por la lactosa, que alrededor del 75% de las personas no puede digerir, causando distensión abdominal, gases diarrea o estreñimiento.

Los lácteos contienen proteínas (como la caseína y el suero de leche) que también pueden causar irritación e inflamación en el intestino.
También existen otros grupos de alimentos que pueden causar sintomatología similar, pero éstos son los más frecuentes.

Por otra parte, una dieta inadecuada rica en azúcares y aditivos o incluso endulzantes artificiales, pueden generar una alteración del microbioma intestinal (bacterias benéficas del intestino) desencadenando hasta problemas hormonales y de sobrepeso.

El Síndrome de colon irritable, es un problema que tiene solución. Nuestra prioridad en ANANDI es el acompañamiento a nuestros pacientes, e inicia con la “dieta de eliminación”, la cual consiste en deshacerse de las sensibilidades de los alimentos comunes. Inicialmente se deben retirar de nuestra dieta los productos lácteos, el gluten y el azúcar. Hay que realizar esta tarea durante dos o tres semanas. Si descubres que te sientes mejor, es posible que desees mantenerte alejado (a) por largo tiempo de los alimentos desencadenantes.

Luego, debes volver a inocular tu intestino con bacterias sanas usando probióticos que incluyen Bifidobacteria, Lactobacillus y otras cepas de bacterias que ayudan a repoblar la flora intestinal saludable y permiten que tu digestión funcione mejor.

También puedes comer alimentos ricos en probióticos como: kombucha, miso o chucrut. Otra excelente opción es el yogurt de oveja o de cabra sin azúcar. Estos son algunos alimentos que ayudan a tu flora intestinal a mantenerse saludable.

Asimismo, es importante destacar las grandes propiedades de especias como la cúrcuma que ayudan a reducir la inflamación y curar un intestino permeable.

Además de lo anterior y de forma paralela es importante el tratamiento con medicamentos desde la homeopatía y la homotoxicología, los cuales contribuirán a la mejoría de los síntomas derivados del mal funcionamiento gastrointestinal.

By: Dra. Caroline Sánchez E.

 

REFERENCIAS

  • “Alimenta tu cerebro” Doctor David Perlmutter 2015
  • https://drhyman.com/blog/2013/09/17/cure-irritable-bowel-syndrome-days/

1 Comment

  1. Lorena Gaviria el 1 abril, 2020 a las 10:36 pm

    Interesante articulo. Gracias por compartirlo.

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